Como ya se ha indicado, el ordenador necesita tener los datos codificados en forma binaria, es decir, convertidos en 0 y 1; por tanto, todos los caracteres (letras, números y símbolos) deben disponer de su correspondiente codificación binaria, lo que da lugar al denominado código de caracteres.
Este código de caracteres representa cada carácter mediante un numero binario constituido por una serie de dígitos menor o igual a ocho, aunque, como ya justificaremos mas adelante, conviene completar dichos números con ceros a la izquierda hasta formar octetes.
Existen distintos códigos de caracteres, siendo el más utilizado el código ASCII (American Standard Code for Information Interchange); en este sistema, a cada carácter se le asigna un numero decimal comprendido entre 0 y 255 que, una vez convertido al sistema de numeración binario, nos da el código de cada carácter.
Dependiendo del valor decimal otorgado a un carácter, su representación binaria estará constituida por un numero variable de ceros y unos. Para no mezclar los dígitos de los caracteres que le llegan de forma seguida, el ordenador completa la representación binaria de cada carácter a 8 dígitos con ceros a la izquierda (octete), y a partir de ese momento, trabaja siempre con grupos de ocho dígitos; de este modo, nunca mezcla los dígitos de caracteres distintos.
Por ejemplo, el carácter C se introducirá, manipulará y almacenará mediante su código binario (01000011).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario